El Golpe Militar que destruyó la Industria Nacional

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jueves, 11 de marzo de 2010

Inauguraron el primer depósito fiscal público

Se almacenará material bélico importado vía Puerto Nuevo.

Con esta medida se avanza en la política de compras conjuntas de las Fuerzas Armadas. Ya se desconsolidó el primer contenedor proveniente de los Estados Unidos.

Se trata del primer depósito fiscal de carácter público, que fuera aprobado por la Aduana a través de la Resolución 1094/2009, cuyo principal objetivo es afianzar las capacidades de almacenamiento conjunto de material bélico importado vía el Puerto de Buenos Aires.

También, en dicha inauguración, se realizó la desconsolidación del primer “contenedor conjunto” proveniente de los Estados Unidos con material de la Fuerza Aérea y de la Armada Argentina. Cabe recordar que hasta el momento, las importaciones eran hechas por cada fuerza de manera independiente. A partir de esta iniciativa, se incorpora otro elemento que refuerza las acciones de conjunto, y se suma a la doctrina militar: enseñanza y entrenamiento coordinados.

Según un comunicado del Ministerio de Defensa, “la creación del mencionado depósito se enmarca en las acciones llevadas a cabo por la Dirección General del Servicio Logístico de la Defensa, y responde a la necesidad de fortalecer el aprovechamiento conjunto y eficiente de las capacidades de almacenamiento de medios de las FF.AA.”

A fin de brindar una mayor transparencia, una vez que la Aduana examina el cargamento recibido, el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (Citedef) se encarga de realizar en sus instalaciones la pericia técnica pertinente, para evaluar, entre otras cuestiones, si el envío corresponde al pedido original y su competencia técnica.

Durante la inauguración, se pudo observar la báscula recuperada encargada de pesar los camiones con los respectivos contenedores que se dirigen hacia el Depósito Fiscal. La reparación de dicha báscula –que estuvo 20 años fuera de servicio- costó $ 320.005 y fue financiada por el Ministerio de Defensa en 2009. La posibilidad del depósito de tener su propia báscula permite liberar el contenedor en forma rápida, implicando un ahorro de $600.000 anuales en alquiler de contenedores, y más de $1,2 millones en almacenamientos provisorios en depósitos privados.

Sistema integral

Para poder concretar este proyecto, el Ministerio de Defensa y la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) trabajaron de forma conjunta desde 2006 en la instrumentación de un sistema integral de importación de material bélico secreto. La gestión del depósito fiscal está a cargo del Servicio Logístico de la Defensa, conducido por Oscar Luna, el cual depende de la Secretaría de Planeamiento de este ministerio.

Estuvieron presentes en el acto inaugural, junto a Cuattromo y Luna, el secretario de Estrategia y Asuntos Militares, Gustavo Sibilla; el general de Brigada Gustavo Landa, jefe de la IV Logística del EMCO; el brigadier Jorge Díscoli, comandante de Material de la Fuerza Aérea; el vicealmirante Luis Manino, director general del Material Naval de la Armada; el general de Brigada Álvaro Carles, director general de Logística del Ejército, entre otras personalidades.

Dentro de la carga del “contenedor conjunto”, para la Armada Argentina había ocho cubiertas para vehículos Hummer de la Infantería Marina; repuestos para un generador que equipa una lancha rápida (Intrépida) para el patrullaje de los canales fueguinos; un compresor para la agrupación de los buzos tácticos y nueve palas de hélices para los aviones de entrenamiento T-34. El material destinado para la Fuerza Aérea constaba de un 50% de repuestos para los aviones C-130; un 40% de repuestos para el SARM A4-AR, incluyendo repuestos para el mantenimiento de misiles AIM 9 Sidewinder y repuestos para los radares TPS-43 y SARM.

Fuente: T&C, en cronista.com

martes, 2 de marzo de 2010

Cipayos

EL INCREÍBLE VIAJE DE LA OPOSICIÓN A LONDRES
Adrián Pérez, Miriam Gallardo, dos funcionarios británicos, Paula Bertol, Oscar Aguad y Walter Agosto en Londres.
28-02-2010 / Mientras el gobierno protestaba por las operaciones petroleras en Malvinas, Paula Bertol, Adrián Pérez y Oscar Aguad eran invitados de honor del foreign office. El viaje se realizó cuando ya se conocía el envío de Londres de la plataforma Ocean Guardian. Por equipo de política politica@miradasalsur.com
Eso se llama tener sentido de la oportunidad. Casi en el mismo momento que la Argentina lograba en la Cumbre del Grupo Río –realizada esta semana en Cancún– el apoyo de 32 países latinoamericanos para rechazar la decisión unilateral de Gran Bretaña de comenzar a explorar petróleo en las inmediaciones de las Islas Malvinas, el titular de la bancada de diputados radicales, Oscar Aguad, manifestó que la Casa Rosada no tiene una estrategia para encarar las Relaciones Exteriores.
Pero el desafío más grande que el diputado radical formuló este mes a la política oficial de Relaciones Exteriores no consistió en estas declaraciones. Aguad fue uno de los cinco legisladores que durante la primera semana de febrero, en el momento de mayor tensión entre los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña desde la Guerra de Malvinas, viajaron a Londres, aceptando una invitación del Departamento de Asuntos Exteriores del Reino Unido.

Además del legislador de la UCR, integraron la comitiva los diputados nacionales Adrián Pérez de la Coalición Cívica, Paula Bertol del PRO, y el miembro del PJ-Santa Fe Federal Walter Agosto, que responde al senador Carlos Reutemann. También participó la presidenta provisional del Senado mendocino, Miriam Gallardo, una dirigente provincial que responde a Juan Carlos Mazzón, un ex Guardia de Hierro. El viaje fastidió a las autoridades de Cancillería que calificaron la misión como una “torpeza”. A contramano. Cuando se enteraron en el Palacio San Martín que el martes de 2 de febrero a las 15.15 la comitiva estuvo reunida con John Rankin, director para América del Foreign Office, acusaron a los legisladores de prestarse a una “operación política” destinada a distraer a la opinión pública británica. Ese mismo día, la Argentina había enviado una protesta formal a Londres por el avance hacia las Islas Malvinas de la plataforma semisubmarina Ocean Guardian, que el lunes pasado inició acciones de exploración en las aguas en disputa. En el Ministerio de Relaciones Exteriores deslizaron que un viaje de una comitiva de legisladores de estas características no se puede realizar a sus espaldas en una situación como la actual. En cambio, para los parlamentarios que volaron a Londres, la visita tenía por objeto fortalecer la relación bilateral a través de la discusión y el intercambio entre líderes políticos de ambos países. “Estoy muy agradecida por la invitación de la Embajada Británica”, escribió en su Twister Paula Bertol, que nada dijo sobre el conflicto bilateral que estos días también llegó a las tapas de la prensa inglesa. Una fundación muy de La Nación. El tour de los legisladores fue organizado por la Embajada Británica junto a la Fundación Red Acción Política, cuyo consejo de administración está integrado, entre otros, por Alan Clutterbuck, hijo del empresario Rodolfo Clutterbuck, directivo de Alpargatas. También particpa del consejo asesor Cecilia Cordeiro, directora de Poliarquía, la encuestadora preferida del diario La Nación. En el consejo asesor están, entre otros intelectuales, Marcos Aguinis, Santiago Kovadloff y Manuel Mora y Araujo, frecuentes columnistas del diario de los Saguier. La misión de la fundación –según versa en su página web– busca dar “contención y soporte a políticos con compromiso y responsabilidad frente a la cosa pública”. Acompañados por Eleanor Salmond, segunda secretaria política de la sede diplomática que Londres tiene en Buenos Aires, los legisladores tomaron el vuelo 246 de British Airways del 31 de enero y al día siguiente se alojaron en el hotel The Royal Horseguards de Londres. Durante seis días contaron con una agenda muy activa. Además de entrevistarse con el subsecretario de Estado Rankin, lo hicieron con el subsecretario de Estado Parlamentario de la Cancillería británica, Chris Bryant, quien reiteró la posición del Reino Unido sobre las Islas Malvinas, a las que llamó una y otra vez "Falklands". Los legisladores también visitaron el Congreso británico, tuvieron reuniones con funcionarios especializados en el cambio climático, seguridad social y sistema previsional. ¿Yo señor?. Poco después de arribar del Reino Unido el diputado Adrian Perez señalo que el Ministerio de Relaciones Exteriores realizó “una utilización política del viaje”, como si Pérez se dedicara a otra cosa que no sea hacer política.

El viaje se realizó cuando ya se conocía el envío de Londres de la plataforma petrolera Ocean Guardian hacia las inmediaciones de las Islas Malvinas para iniciar la actividad extractiva en una de las cuatro zonas concesionadas de manera unilateral por los kelpers. Este lunes, oficialmente Gran Bretaña anunció que la empresa Desire Petroleum puso en marcha el proyecto Liz, cuyo objetivo consiste en extraer cuatrocientos millones de barriles de petróleo en una zona ubicada a cien millas del norte del archipiélago.

El miércoles pasado el canciller argentino, Jorge Taiana, le solicitó al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, que redoble su esfuerzos de buenos oficios “dada la grave situación generada por el acto ilegal y unilateral de Gran Bretaña”. Un día después, el titular de la ONU pidió al Comité de Descolonización buscar “soluciones creativas” que permitan encontrar salidas a los conflictos por cuestiones de soberanía que existen en 16 territorios. Uno de ellos es el de las Islas Malvinas.

viernes, 26 de febrero de 2010

Fantasías bélicas con datos flojos

El tabloide sensacionalista The Sun entró de lleno en la campaña de agitación belicista originada en el Reino Unido en apoyo de la perforación petrolera en las Malvinas. Decía en su tapa: *«La Royal Navy interceptó a un buque argentino en aguas de las Falklands, en medio de las tensiones diplomáticas entre Gran Bretaña y la Argentina».
HMS York de la Royal Navy
* No consignó la fecha del suceso, clave para comprender la falsedad de la noticia.
Corbeta Drummont de la Armada Argentina
El encuentro -en realidad, un contacto por radio- entre el destructor HMS York de la Royal Navy, asignado a la protección de las islas, y la corbeta Drummond de la Armada Argentina no fue como lo relata el periódico británico y sucedió a fines de Enero (entre el 26 y 28 de ese mes), cuando aún no había arribado a aguas malvinenses la plataforma petrolera británica Ocean Guardian.
Plataforma británica Ocean Guardian
Este diario publicó en la edición del martes el diálogo parlamentario registrado en el Libro de Sesiones del 22 de febrero, donde el secretario de Defensa en las sombras del Partido Conservador, Liam Fox, reclama al laborista que representa al Gobierno de Gordon Brown, Bill Rammell, más presupuesto para la Royal Navy, «dada la renovada tensión en el Atlántico Sur, los desafíos de la seguridad energética y el hecho de que el 92 por ciento del comercio británico se mueve por mar».
Islas Malvinas - Provincia de Tierra del fuego e Islas del Atlatico Sur - Argentina

Maniobras Argetino-Francesas:

La corbeta Drummond, perteneciente a la división Patrullado Marítimo, zarpó de la Base Naval Mar del Plata el 22 de enero con el objetivo de acompañar y realizar ejercitaciones navales junto a dos navíos franceses, el portahelicópteros Jeanne D'Arc y la fragata Courbet. Los buques franceses se dirigían a Ushuaia, escala técnica antes de pasar a Chile.
Ushuaia - Tierra del Fuego - Argentina
Al término de esas maniobras, la corbeta Drummond navegó a unas 60 millas de las Malvinas. En ese momento hubo un contacto radial con el destructor británico HMS York, «práctica habitual pautada en el protocolo militar entre dos buques de guerra, que se cumple cada vez que se produce un acercamiento dentro de las 50 millas marinas con centro en las islas», relató un marino familiarizado con el tema. «También fuimos sobrevolados por un avión C-130 Hércules de la RAF», confió un marino a este diario, y agregó: «Es el procedimiento de rutina para obtener registros fotográficos y de paso verifican con los medios electrónicos (GPS) la posición geográfica del navío».
Hécules C-130 de la Real Fuerza Aérea
El Ala Aérea Expedicionaria 905 de la Real Fuerza Aérea en las islas incluye a la Escuadrilla 1312, equipada con un avión cisterna VC-10 y un C-130 Hércules; y la Escuadrilla 1564 con dos helicópteros Sea King para tareas de búsqueda y rescate. Además de 4 cazas interceptores de última generación Typhoon.
Fragata Francesa Courbet en ejercicios navales con la Armada Argentina.
Existe un acuerdo firmado por ambos países en el marco de medidas de confianza mutua que prevé que todo acercamiento de un buque de guerra hasta una distancia de 50 millas del archipiélago debe anunciarse con dos horas de anticipación. «Así se cumplió», confirmaron fuentes de Defensa. En aquella oportunidad y como un caso de rutina, todo el episodio se puso en conocimiento del secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa, Alfredo Forti.

Fuente : Ambito.com

Cuba por Malvinas

CUBA APOYA RECLAMO ARGENTINO POR MALVINAS (ANSA)-
El presidente cubano, Raúl Castro, expresó hoy su "firme respaldo" al "derecho legítimo" de Argentina sobre la Islas Malvinas y a los recursos naturales de su plataforma continental.
Castro demandó "que cesen las actividades foráneas de explotación de hidrocarburos" por parte de empresas británicas en esa región de la América austral. Castro indicó "entrañan una grave violación del derecho internacional". "No le faltará al pueblo argentino nuestro apoyo en esta noble lucha".

Fuente: ANSA

Lula por Malvinas

Lula saltó por Argentina y reclamó ante la ONU
El presidente de Brasil pidió "una explicación política” a la Organización de las Naciones Unidas "por no haber tomado una decisión que dijera que no es posible que Argentina no se adueñe de Malvinas y que, por el contrario, lo haga un país que está a 14 mil kilómetros de distancia”. Lula expresó su "solidaridad con la Argentina” por el pedido de soberanía en las Islas Malvinas y se preguntó "cuál es la razón geográfica, política y económica por la cual Inglaterra está en Malvinas”.

Fuente: UOL noticias

Unánime Apoyo del Grupo Río por Malvinas

Argentina consiguió un fuerte apoyo del Grupo Río a los reclamos por las Islas Malvinas
La Presidenta Cristina Fernández agradeció a sus pares que participan de la Cumbre de la Unidad América Latina y El Caribe "por el apoyo a nuestros reclamos" y refirió que "es un ejercicio de autodefensa”. Adelanto asimismo que el gobierno "va a adoptar en el marco de su derecho nacional todas las disposiciones y todas las resoluciones que tiendan a reafirmar nuestra soberanía sobre los archipiélagos del sur".
Argentina logró en la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, en Cancún, el apoyo de todo el bloque regional a través de las posturas de los jefes, jefas de Estado y representantes de los 33 países participantes.
Los presidentes de México, Chile, Bolivia, Brasil, Venezuela, República Dominicana y Ecuador manifestaron en sus respectivos discursos el apoyo al reclamo argentino.
Cristina, al hablar ante sus pares, dijo que la postura argentina "es un imperativo de la Constitución Nacional". Recordó en ese sentido que en 1994, con motivo de la reforma en la cual "tuve honor de ser convencional constituyente en aquella oportunidad, quedó grabado en nuestra propia Constitución la obligación por parte de todos los gobiernos la vocación imprescriptible e irrenunciable para seguir reclamando y reafirmando nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas".
La presidenta contó que "hoy nuevamente se ha instalado una plataforma al sur de las islas, en clara violación a todas y cada una de las disposiciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que plantea algo más que una cuestión de soberanía, sino que nos plantea como región la posibilidad cierta y concreta de que esto pueda ser utilizado como un ejemplo, en un siglo XXI en donde la disputa de los recursos naturales va a ser el gran escenario internacional". Más adelante la presidenta relató la historia de la invasión británica a las islas cuando el 3 de enero de 1833 "la población argentina en nuestras Islas Malvinas" fue invadida por Gran Bretaña y refirió que el 15 de enero pasado "se cumplieron 177 años de primer reclamo que mi país hizo a la Gran Bretaña para que restituyera a nuestro país nuestro legítimo dominio".
(Gaucho Antonio Rivero defendió con su vida las Islas Malvinas, 1833)
Cristina señaló que "volvió a ser reserva de esto con motivo de la Carta de San Francisco, cuando se conforma la organización madre de Naciones Unidas, y allí, en la conformación de esta Carta, se deja constancia y se reclama una vez más nuestra soberanía".Y reseñó que 20 años después, "en 1965, obtenemos por una resolución del plenario de la Organización de Naciones Unidas (ONU) la obligación por parte de ambos países de sentarnos a discutir nuestra soberanía, teniendo en cuenta también los intereses de los habitantes de las islas. A esa primera resolución del plenario de la ONU le siguieron nueve resoluciones más del plenario, en igual sentido, prohibiendo además tomar decisiones de carácter unilateral"."Podría también hablar de numerosas resoluciones del Comité de Descolonización, de numerosas manifestaciones, declaraciones, de encuentros internacionales, de todos los foros, en toda partes del mundo, pidiendo precisamente a que se de cumplimiento a esta resolución de la ONU", completó la mandataria.
Cristina apuntó contra el gobierno militar argentino por la guerra de 1982 al referir que "aquella decisión agónica de una junta militar que se veía totalmente acorralada, fue funcional a lo que sin duda era una decisión que se había tomado, independientemente de cual fuera la actitud de aquellos militares".Recordó que en aquella época los argentinos "no sólo no podíamos elegir sino además éramos o encarcelados o desaparecidos", y aclaró que "no me puedo hacer cargo de los períodos de la historia y nadie puede pretender que los argentinos, en sus grandes mayorías violentados por esos gobiernos dictatoriales, nos hagamos cargo de lo que sucedió en esas etapas". Subrayó que eran "gobiernos que eran prolijamente reconocidos por todos los países civilizados y democráticos del mundo, menos por sus propios ciudadanos".Cristina indicó que "desde 1965 hasta ese episodio no pudimos lograr sentarnos formalmente a discutir la soberanía y luego del advenimiento de la democracia, y fundamentalmente durante los años ’90, surgió otra política que recibió mis críticas internas".

Refirió que "se llegó a un acuerdo en materia de manejo de hidrocarburos, hubo una declaración de cooperación conjunta para actividades off shore, el 27 de septiembre de 1995, y era la primera vez que se sentaban para abordar un acuerdo de cómo tratar en forma conjunta y cooperativa recursos naturales no renovables". "A los cinco días esa declaración fue violada porque Inglaterra interpretó unilateralmente que la única área que podría tener cooperación conjunta eran los 21.000 kilómetros cuadrados que ellos determinaban y no los 43.000 kilómetros cuadrados que constituyen la zona que podemos denominar de disputa de soberanía", añadió la Presidenta.Cristina relató que "siguieron las reuniones conjuntas, ocho en total, la última en 2000, sin que en ningún momento y en ese lapso pudiéramos lograr desde 1965 hasta 2007 ninguna actitud de discusión, tal como marca la ONU, y en 2007 se dio por finalizado este ejercicio por evidente incumplimiento".

El presidente de México, Felipe Calderón, expresó su "apoyo y solidaridad" a la posición argentina sobre el reclamo de soberanía de la Islas Malvinas, Sandwuich del sur y Georgias del Sur.En su discurso durante la Cumbre de jefes y jefas de Estado de América latina y el Caribe, Calderón adelantó que "hemos aprobado una Declaración de Presidentes donde las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno aquí presentes reafirman su respaldo a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte relativa a la cuestión de las Islas Malvinas".
Además del apoyo explícito del presidente mexicano, también se manifestaron en el mismo sentido el presidente de Ecuador Rafael Correa, que al hacer uso de la palabra manifestó su "apoyo incondicional a la República Argentina"; el presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, quién también brindó su apoyo a nuestro país y el primer mandatario de Guatemala, Alvaro Colom; se manifestó en el mismo sentido. Michele Bachelet, presidenta de Chile, dijo por su parte que "no sólo apoyamos a la hermana República de Argentina en su reclamo por las Islas Malvinas, sino que Chile cada año presenta la demanda argentina ante el Comité de Descolonización de la ONU y lo seguiremos haciendo". En tanto Evo Morales, primer mandatario de Bolivia, también se refirió a las Malvinas: "Ya escuchamos a Cristina Fernández de Kirchner con la demanda de las Islas Malvinas y apoyamos esa justa reivindicación de la República Argentina". El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que la llegada de la plataforma británica de exploración a las Islas Malvinas "es una de las mas claras demostraciones del neo colonialismo y nos solidarizamos fuertemente con el gobierno y el pueblo argentino en su reclamo".
Taiana explicó que "nuestro país está consiguiendo un importante logro diplomático al conseguir el aval de los 33 cancilleres para que la primera Declaración de este nuevo foro regional sea sobre la Cuestión de las Islas Malvinas y los legítimos derechos argentinos".
Para Cristina “es "ridículo" creer que Argentina tendrá una actitud bélica en las Malvinas

Fuente: Diario Crítico de Argentina

jueves, 25 de febrero de 2010

El menemismo y los orígenes de la entrega

Por Federico Bernal* (Segunda Parte)
Por su par­te, el go­bier­no ar­gen­ti­no reac­cio­nó a tra­vés de la “pro­mul­ga­ción de la ley 23.968” (con­cep­to de la in­te­gri­dad te­rri­to­rial). An­te una se­gui­di­lla de fra­ca­sos en las ne­go­cia­cio­nes bi­la­te­ra­les, en 1992 la Ar­gen­ti­na re­cha­zó la me­di­da uni­la­te­ral bri­tá­ni­ca, rea­fir­man­do al mis­mo tiem­po sus de­re­chos so­be­ra­nos so­bre las is­las y las aguas cir­cun­dan­tes. La dis­pu­ta en ma­te­ria pe­tro­le­ra ter­mi­nó de­sem­bo­can­do en el Acuer­do Pe­tro­le­ro de 1995 (can­ce­la­do por el go­bier­no del ex pre­si­den­te Nés­tor Kirch­ner), que es­ta­ble­cía fu­tu­ras li­ci­ta­cio­nes, mo­ni­to­reo y co­bro de re­ga­lías con­jun­tas –un 33% pa­ra la Ar­gen­ti­na– en las aguas al Es­te de las is­las (zo­na en li­ti­gio).
Sin em­bar­go, las aguas in­clui­das en el acuer­do tam­bién in­vo­lu­cra­ban la ex­plo­ra­ción y ex­plo­ta­ción de zo­nas “no en dis­pu­ta”, al sur-oes­te de las Mal­vi­nas. La zo­na de ex­plo­ra­ción-ex­plo­ta­ción con­jun­ta se de­no­mi­nó Área Es­pe­cial de Coo­pe­ra­ción (AEC), gra­cias a la cual Gran Bre­ta­ña se co­lo­ca­ba en con­di­cio­nes de ex­plo­tar y re­ci­bir re­ga­lías so­bre un te­rri­to­rio que ja­más ha­bía re­cla­ma­do co­mo pro­pio. Nues­tro país co­bra­ría el 50% de las re­ga­lías por otor­ga­mien­to de li­cen­cias. La reac­ción ar­gen­ti­na an­te la uni­la­te­ra­li­dad bri­tá­ni­ca se ex­pli­ca no co­mo con­se­cuen­cia de un rap­to pa­trió­ti­co si­no por el te­mor a per­der el lu­cro de la ex­plo­ra­ción de pe­tró­leo en aguas aus­tra­les.
Cin­co días des­pués de sus­crip­to el acuer­do de 1995, los kel­pers li­ci­ta­ron 19 áreas y con­ce­die­ron 12 con­tra­tos, pre­sen­tán­do­se cer­ca de me­dio cen­te­nar de com­pa­ñías. El úni­co con­sor­cio ex­clui­do de la com­pul­sa fue el de YPF (re­cien­te­men­te pri­va­ti­za­da) con Bri­tish Gas. Un año des­pués, los is­le­ños siem­pre fie­les a sus “de­seos” e “in­te­re­ses”, lla­ma­ron uni­la­te­ral­men­te a li­ci­ta­ción pa­ra ini­ciar las ta­reas de ex­plo­ra­ción y ex­plo­ta­ción al nor­te y sur de las is­las.

La “pa­trió­ti­ca” reac­ción ar­gen­ti­na con­sis­tió en la ela­bo­ra­ción de dos pro­yec­tos de ley que per­se­guían la no ex­clu­sión ar­gen­ti­na de las ga­nan­cias de­ri­va­das de la ex­plo­ta­ción pe­tro­le­ra. Uno de los pro­yec­tos adap­ta­ba la Ley Na­cio­nal de Hi­dro­car­bu­ros a la zo­na de Mal­vi­nas, don­de las re­ga­lías per­ci­bi­das de­be­rían ser de un 3% (pa­ra el res­to del te­rri­to­rio na­cio­nal era –y si­gue sien­do, se­gún el ca­so– del 12%). El otro pro­yec­to, más co­no­ci­do co­mo “Ley Eduar­do Me­nem, es­ta­ble­ció un ré­gi­men de san­cio­nes pa­ra las em­pre­sas que se ne­ga­ran a abo­nar el ca­non co­rres­pon­dien­te, al­can­zan­do in­clu­so a to­da la ca­de­na, es de­cir, al con­jun­to de pro­vee­do­res, in­ter­me­dia­rios, com­pra­do­res, etc.El tex­to im­po­ne el pa­go de un ca­non por ex­plo­ra­ción más el 3% de re­ga­lías pa­ra la Ar­gen­ti­na so­bre el pe­tró­leo even­tual­men­te des­cu­bier­to. El bo­rra­dor de es­ta ini­cia­ti­va fue apro­ba­da dos ve­ces por el Se­na­do. La pri­me­ra me­dia san­ción per­dió es­ta­do par­la­men­ta­rio en 1996 por­que no fue tra­ta­da a tiem­po en Di­pu­ta­dos; la se­gun­da fue a me­dia­dos de 1998, ca­si 4 años des­pués de la fir­ma del acuer­do pe­tro­le­ro.

Pro­me­dian­do los úl­ti­mos años del me­ne­mis­mo, más pre­ci­sa­men­te en 1998, la com­pa­ñía Shell anun­ció ha­ber des­cu­bier­to “in­di­cios de hi­dro­car­bu­ros” sin “vo­lú­me­nes co­mer­cia­les”. “Por el mo­men­to, te­ne­mos mu­chos da­tos que ana­li­zar”, di­jo Phy­llis Ren­dell, una maes­tra de es­cue­la de­ve­ni­da en mi­nis­tra de Pe­tró­leo de las is­las Mal­vi­nas (Ver en Pe­tró­leo, Es­ta­do y So­be­ra­nía... Fe­de­ri­co Ber­nal). El mis­mo año en el que Shell per­fo­ra­ba el pri­mer po­zo ex­plo­ra­to­rio, Tony Blair y Car­los Me­nem se reu­nie­ron en Lon­dres: “Ca­da go­bier­no rea­fir­ma ex­pre­sa­men­te su co­no­ci­da po­si­ción en re­la­ción con la so­be­ra­nía de las is­las Mal­vi­nas, Geor­gias del Sur y Sand­wich del Sur, y es­pa­cios ma­rí­ti­mos cir­cun­dan­tes. Am­bos go­bier­nos rea­fir­man tam­bién su apo­yo a las Na­cio­nes Uni­das y el com­pro­mi­so de re­sol­ver sus di­fe­ren­cias ex­clu­si­va­men­te por me­dios pa­cí­fi­cos”.

A es­ta de­cla­ra­ción com­par­ti­da, Me­nem la de­fi­nió co­mo “his­tó­ri­ca y exi­to­sa”, aña­dien­do que: “An­tes es­tá­ba­mos en vía muer­ta, no ha­bía nin­gu­na uni­dad de diá­lo­go. Aho­ra sí se abre esa po­si­bi­li­dad, y yo creo que el co­mu­ni­ca­do con­jun­to nos da la pau­ta de que al­gún avan­ce hu­bo so­bre el te­ma”. Con res­pec­to a la men­cio­na­da de­cla­ra­ción con­jun­ta, has­ta un ni­ño po­dría ad­ver­tir que, por ejem­plo, a pe­sar de ha­ber­se co­lo­ca­do a las “Na­cio­nes Uni­das” en el mis­mo pá­rra­fo que la pa­la­bra “Mal­vi­nas”, la omi­sión al sí fun­da­men­tal tér­mi­no “re­so­lu­ción” (por la 2.065) no ha­ce más que le­gi­ti­mar la po­si­ción y los “in­te­re­ses” bri­tá­ni­cos y kel­pers. In­te­re­ses, por cier­to, que el mis­mo Blair se en­car­gó de re­mar­car en el en­cuen­tro: “Te­ne­mos po­si­cio­nes dis­tin­tas en el te­ma de Mal­vi­nas, pe­ro lo im­por­tan­te es que es­to no nos im­pi­da ha­cer co­sas jun­tos [co­mo ex­plo­rar y ex­plo­tar el pe­tró­leo]”.

De acuer­do con el vo­ce­ro, ca­da uno plan­tó su ban­de­ra y “no hu­bo nin­gu­na dis­cu­sión más allá de eso, por­que es­ta­ba cla­ro que és­ta no era una vi­si­ta pa­ra dis­cu­tir el te­ma de la so­be­ra­nía”. Pe­ro la ig­no­mi­nia no ter­mi­nó allí. Se­gún el vo­ce­ro, Gran Bre­ta­ña es­ta­ba de­ci­di­da a lu­char por sus in­te­re­ses: “El pri­mer mi­nis­tro de­jó en cla­ro que no es­tá con­for­me con la le­gis­la­ción de pes­ca ni con la de pe­tró­leo.”La po­lí­ti­ca de en­tre­ga me­ne­mis­ta en re­la­ción con Mal­vi­nas tu­vo su pi­co de apo­geo en ene­ro de 1999, cuan­do el go­bier­no pre­sen­tó ex­trao­fi­cial­men­te a los kel­pers la ofer­ta de con­ge­lar por vein­te años los re­cla­mos de so­be­ra­nía. El go­ber­na­dor de las is­las, Ri­chard Ralph, pi­dió que fue­ra for­ma­li­za­da ofi­cial­men­te an­te el go­bier­no bri­tá­ni­co, pa­ra lue­go ser con­si­de­ra­da.
El fin del me­ne­mis­mo im­pi­dió la con­cre­ción de tan pa­trió­ti­ca ini­cia­ti­va. Diez años des­pués de ter­mi­na­da la úl­ti­ma dé­ca­da in­fa­me del si­glo XX, la cues­tión de la so­be­ra­nía por Mal­vi­nas ha co­bra­do nue­va orien­ta­ción, im­pul­so y vi­gor. Y no só­lo eso. Así co­mo el pe­tró­leo tu­vo que ver y mu­cho con la ne­ga­ti­va bri­tá­ni­ca de al­can­zar un acuer­do con la Ar­gen­ti­na; así co­mo el pe­tró­leo re­ma­chó la en­tre­ga de las is­las a los kel­pers du­ran­te la dé­ca­da del ’90, to­do pa­re­ce­ría in­di­car que el go­bier­no de tur­no uti­li­za­rá es­te re­cur­so en el sen­ti­do in­ver­so, es­to es, una fa­vo­ra­ble a la re­cu­pe­ra­ción de las is­las.

*Director del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas (Clicet)