El Golpe Militar que destruyó la Industria Nacional

martes, 15 de diciembre de 2009

Titania - Paneus 4x4

Tras más de cuatro años de trabajo, una empresa nacional presentará, en breve, la primera unidad con diseño y componentes 100% nacionales que se producirá en serie. El modelo podría ser exportado a mercados como Brasil y México.

A principios de junio, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó un tirón de orejas a las grandes terminales argentinas cuando aseguró que “el gran desafío que tienen los empresarios, sindicatos y trabajadores es generar un auto completamente argentino y agregar cada vez mayor valor a nuestros productos”. Por su parte, el ex mandatario Néstor Kirchner no se quedó atrás. “Hagamos el automóvil argentino, todo con autopartes argentinas, con mano de obra argentina”, recalcó una y otra vez para que no queden dudas. Así, el sueño de tener un auto 100% nacional, desde el diseño hasta la última tuerca, pasó a desvelar a la dirigencia política local, que ven en este proyecto un sinónimo de fortaleza de la industria local.

El sueño de un auto 100% nacional no puede surgir de una de las terminales tradicionales, es una empresa siderúrgica la que se encargó de llevar adelante el proyecto. En efecto, la fundidora Titania, ubicada en la localidad bonaerense de Campana, lanzará en noviembre el primer todo terreno fabricado íntegramente en la Argentina y que será producido en serie. En diálogo con iProfesional.com, Norberto Rivero, vicepresidente de la compañía, explicó que el vehículo –que se comercializará en el país bajo el nombre Paneus, que deriva del nombre científico que recibe un escarabajo- “está diseñado para desarrollar actividades extremas y supera todas las prestaciones de una 4x4 convencional”.

El proyecto ya cuenta con el visto bueno oficial -por la planta ya pasó el propio Néstor Kirchner y también lo hicieron funcionarios del gobierno bonaerense-. Sólo resta que la fábrica reciba la habilitación para operar como terminal automotriz y la homologación del vehículo, algo que, según el directivo, se concretaría en pocos meses. Una vez que estos trámites burocráticos estén resueltos, “nos pondremos a trabajar a fondo”. De hecho, Rivero adelantó que “ya estamos definiendo el layout de la planta en base a un prototipo realizado de manera artesanal que testeamos durante 4 años y que tiene más de 40.000 kilómetros recorridos por todo tipo de terreno”. El objetivo es que la unidad número uno a escala industrial vea la luz oficialmente en noviembre. Sin embargo, la primera tanda de estos todo terreno para ser comercializados en el mercado interno recién saldrá de la línea de producción en el segundo semestre de 2010. Si bien no quiso revelar el monto que invertirá la empresa para concluir el proyecto, Rivero aseguró que “son varios millones de pesos”.

Este 4x4 está preparado para desplazarse en terrenos de dificultad extrema. Sin embargo, cabe recalcar que el diseño es totalmente distinto al de la versión que saldrá al mercado. Según Rivero, el vehículo está pensado para desarrollar un amplio abanico de tareas: desde ser un soporte para industrias como la minera y la petrolera, hasta ser utilizado con fines recreativos. El empresario destacó la larga lista de detalles técnicos que lo diferencian de una camioneta tradicional: suspensión regulable en altura, bloqueos en los diferenciales y un diseño de chasis que permite superar con facilidad pendientes con una inclinación de 60 grados. Para lograr esto, cada unidad estará equipada con un motor naftero de 2,4 litros y de cuatro cilindros que desarrollarán 170 caballos de fuerza y permitirá desplazarse a una velocidad de hasta 150 kilómetros en superficies irregulares.

Por otra parte, el diseño definitivo de la carrocería, según el impulsor del proyecto, está guardado bajo siete llaves. Sin embargo, adelantó que tendrá formas redondeadas y que tendrá alguna “influencia” del New Beetle, de Volkswagen. Según Rivero, uno de los puntos destacables es que “cada unidad será totalmente configurable y dependerá del cliente”. “El auto básico es uno, pero se le podrán incorporar distintos motores, cajas, diferenciales y suspensiones, de acuerdo a si se va a usar en arena o montaña”, explicó el directivo. De esta manera, los clientes tendrán, por lo menos, 45 opciones para configurar el vehículo. “Nuestros proveedores van a trabajar a pedido. Por eso, al no tener una línea rígida, se pueden hacer grandes variaciones sobre el modelo original”, agregó.

Los responsables del proyecto aseguran que el vehículo tendrá el verdadero sello “made in Argentina, ya que sólo algunos componentes serán importados, como la computadora que comanda la inyección electrónica, que no se fabrica en el país y la empresa sí o sí deberá importarla de Brasil. “El 90% de las autopartes serán de fabricación nacional y prevemos que el 70% de las mismas van a ser fabricadas por pequeñas y medianas empresas de Campana”, explicó Rivero. En principio, Titania contará con entre 17 y 20 proveedores locales -que fabricarán estructuras soldadas, componentes plásticos, tableros y sistemas mecanizados- y se empleará a más de 100 trabajadores de manera directa e indirecta.

Para llegar a tiempo con los plazos establecidos, los impulsores del proyecto ya están asesorando a las Pyme que participan de la iniciativa para que comiencen a tramitar certificaciones de calidad fundamentales en cada una de las plantas o algún proceso productivo en particular. “Si el producto sale al mercado y llega a tener una mínima falla, las pérdidas pueden ser enormes”, aseguró. Que esta fábrica ubicada en Campana se dedique a la industria automotriz no es casualidad: la empresa, que inició sus actividades en la década del ´80, llegó a transformarse en el único productor a nivel mundial de autopartes específicas para la marca francesa Peugeot. Según Rivero, “durante años fabricamos gran parte del tren delantero del modelo 504 que lo producía Sevel en la Argentina. Con el tiempo, pasamos a ser los únicos que lo hacíamos en todo el planeta. Esto lo continuamos hasta el 2006, ya que este auto se continuó vendiendo en algunos mercados, como el nigeriano”.

El empresario, además, destacó que Titania “posee experiencia en mercados exigentes”. En la Argentina, por ejemplo, tienen como clientes a Siderar, Acindar y Aceros Zapla, entre otras compañías. Además son proveedores de más de 30 empresas del sector repartidas en 12 (doce) países, entre los que figuran Alemania, Estados Unidos y Canadá. Gracias a esta proyección internacional, el directivo confía en poder exportar una parte de la producción del Paneus. El prototipo, de hecho, ya fue llevado a dos mercado estratégicos. En México despertó un fuerte interés en la policía, que evalúa incorporarlos a la patrulla de frontera, por ser un vehículo ágil que sirve para andar por la ruta y zonas arenosas. Paralelamente, desde una compañía de tendidos de alta tensión de Brasil también se contactaron para estudiar la compra de una pequeña flota de estos todo terreno.

Rivero: “el vehículo tiene mucho potencial para ser exportado”.

Fuente: Por Juan Diego Wasilevsky (c) para iProfesional.com (Resumen)