El Golpe Militar que destruyó la Industria Nacional

domingo, 28 de agosto de 2011

jueves, 25 de agosto de 2011

Oro Negro para Occidente




miércoles, 24 de agosto de 2011

Libia

Déjà vu

La OTAN se prueba el traje: Mientras el líder libio Muammar Khadafi continúa oculto y el Consejo Nacional de Transición (CNT) respalda una oferta de recompensa de 1,7 millones de dólares para quien lo entregue "vivo o muerto", la Organización del Tratado del Atlántico Norte comenzó a trabajar en los planes para poner los pies en Libia y respaldar una futura misión de paz de la ONU para "estabilizar el país".
Como primer paso, el presidente francés Nicolas Sarkozy se reunió con el presidente del opositor CNT, Mahmud Yibril, en París.
La OTAN realizó cerca de 20 mil incursiones aéreas en Libia desde que comenzó su campaña contra Khadafi, hace cinco meses, incluyendo 7.500 bombardeos contra fuerzas del Gobierno. La operación, sin embargo, expuso fisuras entre sus miembros, y sólo ocho de sus 28 integrantes tomaron parte de las acciones militares.

Fuente: Pagina/12

Organización Tribal Libia

LIBIA: Civilizacion (Pueblo) o Barbarie (OTAN).

En un mes de septiembre de 1969, el día 1, el joven militar izquierdista Muammar al Kadhafi, derrocó con un golpe militar al Rey Idris que gobernaba Libia, representando los intereses de los piratas Ingleses y los EE. UU. Cuando Kadhafi asume el poder, el pueblo Libio se encontraba en la pobreza total, las riquezas nacionales estaban en manos extranjeras y el territorio se dividia en distintas tribus sin tener una conciencia de Nacion.

Kadhafi a partir de su proyecto político plasmado en su "Libro Verde", implementa un Socialismo Nacional, respetando la idiosincrasia y las creencias religiosas de su pueblo, y tomada del Justicialismo creado por el General Perón, mantiene una tercera posición en las relaciones internacionales. Fuertes vínculos se enlazarían desde aquellos tiempos entre la Revolución Libia y el Peronismo. Esto es lo que no se dice. Esto es lo que bombardea la OTAN.

Hoy en Libia cada ciudadano tiene grantizada: la educación publica, la salud publica, una vivienda, un automovil y los alimentos necesarios para la subsistencia. Quien quiera tener otros consumos o ahorrar, tiene el derecho a un trabajo digno. Las empresas son en su mayoria Estatales, salvo los emprendimientos familiares o las Cooperativas. Todo recurso natural esta en manos de la expoliación Estatal. Esto es lo que no se dice. Esto es lo que esta bombardeando la OTAN.

Libia tiene bajo su suelo un millón y medio de trillones de dolares en petróleo de máxima pureza, el costo del barril es de un dolar ( el precio mas bajo en costos del mundo ). Libia tiene bajo su suelo la reserva de agua potable mas importante de todo el oriente. Esto es lo que no se dice.Esto es lo que bombardea la OTAN.

Y una pregunta para la mayoría de los progresistas que condenan el bombardeo de la OTAN, pero que inmediatamente hablan y condenan a Kadhafi como dictador: ¿Que diferencia habría si la OTAN decidiese bombardear Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia o Argentina; también condenarían a los dictadores?

Fuente: El caniche Chino de los Caniches de Peron

lunes, 22 de agosto de 2011

Libia: El Presidente Chávez pide alto el fuego

Chávez lee carta de Gaddafi y desconoce a rebeldes libios - agosto 2011...


La intervención de la OTAN en Libia

El agotamiento de un régimen, la intervención de las potencias, el avance rebelde: son piezas que arman un rompecabezas mayor. Norberto Méndez, doctor en Relaciones Internacionales y profesor del Seminario de la UBA “El factor islámico en la política mundial”, analiza el cambio que por estas horas se aceleró en Libia y que ubica en la disputa entre EE.UU. y Europa por el petróleo, y el uso del derecho internacional para intervenir.
–¿Cuál es la especificidad de Libia dentro de las revueltas árabes?
–Libia difiere con Túnez y Egipto porque en estos países el detonante de las protestas fue la cuestión económica: gran parte de la población vive en situación precaria y los jóvenes no consiguen empleo. En ambos países existe una influencia histórica de Estados Unidos sobre las fuerzas armadas. En cambio, un punto que sí tienen en común Libia y Siria es que sus fuerzas armadas no fueron entrenadas por EE.UU. Después del incidente de Lockerbie, Khadafi comenzó una negociación con Occidente, porque él no quería que al pueblo libio le pasara lo que le sucedió al iraquí. En su país existía un Estado omnipresente, que aceptó grandes inversiones europeas y favoreció sobre todo al oeste del país. La parte de las tribus del este no recibió esos privilegios económicos. Aclaro que las divisiones entre las tribus no reflejan de forma automática la lealtad o deslealtad a Khadafi. Otra diferencia importante es que en Libia hay una guerra civil. La OTAN tomó partido por los insurgentes y sólo así ellos pudieron llegar a esta instancia. Los rebeldes no construyeron un poder militar.
Bombardeo de la OTAN sobre la ciudad Libia de Trípoli
–¿Por qué la OTAN decidió intervenir en Libia y no en Siria?
–En Siria no hay una guerra civil. Se trata de un régimen que reprime a los que protestan. Hay un dato importante: Israel está demasiado cerca. Es muy complicado para Estados Unidos intervenir en un sitio tan caliente. En Libia existe un interés supremo por el petróleo: ésa es una disputa entre EE.UU. y Europa por el predominio en la zona. Las potencias intervienen en nombre del derecho internacional, para evitar –dicen– víctimas civiles. Pero han habido muchas muertes de civiles desde la intervención de la alianza atlántica. El derecho internacional se ha vuelto un arma peligrosa. Se trata de un doble patrón. Occidente no les reclama con respecto al derecho internacional a Siria o a Yemen. A diferencia de Egipto, en Libia no están los Hermanos Musulmanes, no existe un movimiento islamista como ése. Están los grupos del este, de la ex Cirenaica, que son heterogéneos: no todos son islamistas, hay hasta miembros afines a Al Qaida.
–Si cae Khadafi, ¿quién pasa a gobernar?
–Los grupos rebeldes están sueltos. Los militares que se pasaron de bando y los exiliados de Londres que volvieron. En Libia hay tribus grandes como Warsal’la y Tarhuna –la primera es la mayoritaria, la segunda está mejor diseminada en el país– y existen subtribus. La solidaridad con una tribu depende del contexto. El Consejo de Transición carece de referentes de peso, no tiene un líder militar de renombre, está desarticulado. Me aventuro a decir que Washington no tiene un plan de transición, que va a actuar en el momento. Lo que ocurrió con el asesinato del militar Abdel Fatah Yunes dio cuenta de que existen rivalidades entre los mismos rebeldes. Uno de los grupos al que se le endilga el asesinato, Jarrah al Obeidi, tiene adeptos a Khadafi también. ¿Cómo van a armar la argamasa política para dar estabilidad al país? No lo sé.
Fuente: Página/12

Insurgencia libia

La rebelión libia da muestras de sembrar más dudas que certezas y de atravesar un proceso interno de divisiones cruentas ilustrado hasta el extremo por el asesinato del general Abdel Fatah Yunes, el jefe de la estructura militar de la rebelión, por miembros del mismo Consejo Nacional de Transición, CNT. La dirigencia rebelde acusó al régimen de Muammar Khadafi de haber perpetrado el crimen de Yunes y otros dos coroneles, pero esa versión choca con las evidencias.
Yunes fue ejecutado en Benghazi por sus propios partidarios apenas unos días antes de que Francia desbloqueara 182 millones de euros de ayuda “humanitaria” destinada a los rebeldes y provenientes de los haberes congelados del clan Khadafi. Washington fue mucho más circunspecto que París y exigió a los rebeldes una investigación clara sobre el asesinato de Yunes antes de desbloquear 13 millones de dólares.
Todo es confuso en la galaxia insurgente: el uso final del dinero, las circunstancias de la muerte del general y hasta el destino de las armas que Francia entregó al gobierno rebelde durante el mes de junio. Una sólida investigación realizada por el New York Times a finales de julio reveló que era altamente probable que las armas francesas hayan sido revendidas a traficantes y que ninguna de ellas se asomó por el campo de batalla.

El New York Times escribió que “a lo largo de dos semanas de entrevistas con combatientes (rebeldes) ninguno dijo que había visto los fusiles y las ametralladoras que Francia suministró. Cada hombre dijo que perdió el fusil en la batalla y muchos se preguntan quién, entre los líderes, se quedó con esas armas”. El espejo de la insurgencia libia está empañado. La historia de las armas y la ejecución del general Yunes han multiplicado las especulaciones sospechosas sobre el uso que el gobierno rebelde hará del dinero recibido.

La Cancillería francesa aclaró que los 180 millones de euros tenían fines humanitarios, es decir, la adquisición de “medicamentos y productos de primera necesidad”. La entrega de fondos a la rebelión no es ilegal. El dinero pertenece a los fondos soberanos de Libia y éstos pueden ser legalmente transferidos al CNT por cuanto esta entidad, que agrupa a la insurgencia y cuya sede está en Benghazi, fue reconocida como legítima por casi todos los países que integran la coalición que intervino militarmente en Libia. Pero entre la legalidad del suministro de fondos y su destino posterior hay un terreno minado de dudas que la muerte abrupta del general Abdel Fatah Yunes no ha hecho más que amplificar.

El apoyo y la confianza de Occidente hacia los rebeldes no ha cesado, incluso después de la trampa en la que cayó Yunes. Sin embargo, el crimen puso en tela de juicio la credibilidad de los rebeldes. La primera acusación apuntó hacia Khadafi, pero es falsa. Finalmente, entre desmentidos y contradicciones, la oposición Libia empezó a admitir que el general había sido objeto de una traición local. Los combates internos son tan frecuentes como las posiciones políticas antagónicas.

El futuro libio tiene claros contornos afganos. Los grupos armados que, unidos, forzaron el retiro de la Unión Soviética de Afganistán terminaron enfrentándose sin piedad cuando llegaron al poder. La guerra interna afgana causó más muertos y destrucciones que la invasión del ejército rojo. Si la rebelión gana, el futuro sin Khadafi será un mapa lleno de sangre. Uno de los hijos de Yunes, Mutasem, explicó a las agencias de prensa que si el CNT no hace justicia con los culpables entonces será su tribu, la Obeidi y sus 400.000 miembros, quienes se encargarán de hacerlo.

Fuente: Pagina/12; AP.